Guillermo Koste – Norte. “La situación en el sur y en el sudoeste provincial es muy complicada”. La frase se multiplica por miles de voces. El agua no da tregua y los productores claman porque deje de llover. Sí, son los mismos que en otro momento le piden a gritos al cielo que los bendiga con las lluvias.
Historias cíclicas del Chaco, de desesperanzas y desasosiego, pero siempre con la mirada optimista del chacarero que labra la tierra para ganarse su pan. Porque conoce de emergencias y de estrés hídrico. No decae en su semblante y sabe que mañana saldrá el sol y volverá a sembrar la tierra o a levantar sus cosechas.
Sin respiro
Las lluvias no dan respiro en distintas zonas productivas del Chaco. En algunos lugares llovió en dos semanas de este 2019 casi lo mismo que la mitad del promedio de precipitaciones de un año. Y más también. Justo en época de cosecha de girasol, ese que genera dinero fresco en el verano; y cuando acaba de concluir la siembra de algodón y está en proceso la de soja. Las intensas lluvias también frenan la actividad forestal y ponen un gran interrogante de incertidumbre en la producción ganadera.
Sin números
Las pérdidas agrícolas aún no se pueden cuantificar. No porque no se quiera hacerlo, sino porque no se puede. Es que los delegados extensionistas del Ministerio de Producción no pueden trabajar en terreno y relevar el desastre productivo causado por las grandes e interminables lluvias. Sólo hay especulaciones y ninguna es alentadora.
“Lo que es soja está muy complicado. Los productores están analizando si van a seguir con la siembra o directamente se van a pasar a maíz o sorgo, luego del girasol”. La afirmación llega a NORTE Rural desde la misma cartera productiva. Es que en la zona sur, con epicentro en Villa Ángela, hasta los primeros días de febrero se decide si se siembra o no soja. Más hacia el norte, en la zona de Charata o Las Breñas, tiene tiempo hasta el 10 de febrero para decidir la siembra, porque las heladas tardan unos días más. “La siembra tardía es peligrosa por las heladas de mayo. Si no llegan, van a ir maíz y si no al sorgo, que es más aguantador”, agregan las fuentes consultadas.
Así, aseguran que para determinar el grado de pérdidas hay que salir a terreno y para eso hay que esperar que cese la lluvia. No hay otra manera ahora, sí la habrá cuando se haga la evaluación final. El girasol está un 71 por ciento cosechado y en los lotes sin levantar la producción la semilla está germinando en el capítulo. Esto significa pérdida.
Los más complicados
Los departamentos más complicados con las lluvias y los anegamientos son el 2 de Abril (casi todo) y 12 de Octubre. En tanto la situación es muy difícil también en el Santa María de Oro, Mayor Jorge Luis Fontana, Tapenagá y San Fernando (en la zona de Basail, donde se hace mucha ganadería). En la zona sur, los departamentos San Lorenzo y O’Higgins fueron afectados en gran parte también, al igual que el Chacabuco y el 9 de Julio: “Se complica saber la cantidad de hectáreas afectadas porque los delegados no pueden salir a terreno”, insisten desde el Ministerio de Producción.
Sin embargo, hay una realidad: lo más grave es que los canales no están en condiciones y el agua no escurre. Hasta mañana jueves se reunirán las comisiones zonales de emergencia con delegados del Ministerio de Producción (Dirección de Agencia) para evaluar la situación. Ahí, el panorama será más detallado. Lo que no cambiará es la complicada situación que atraviesa el campo chaqueño a partir de las intensas lluvias.