La ciudad de Quitilipi se alista para convertirse nuevamente en el epicentro cultural de la región los días 12 y 13 de septiembre de 2026. Durante ambas jornadas se llevará a cabo la 49° Feria de Artesanías de los Pueblos Originarios “René James Sotelo”, un evento de alcance regional que reunirá a más de 200 maestros y maestras artesanas del Chaco y de provincias vecinas como Salta y Formosa. De manera simultánea, el predio albergará la 15° Fiesta Nacional del Arte de los Pueblos Originarios y el 14° Encuentro de Artesanos “Francisco Ferrer”.
La presentación oficial, realizada en la Casa de las Culturas, contó con la presencia de autoridades provinciales, organizadores y referentes del sector. La propuesta busca poner en valor la cosmovisión, identidad y técnicas tradicionales de los pueblos Qom, Wichí, Moqoit y Vilela a través de piezas confeccionadas con materias primas naturales como palma, chaguar, lana de oveja, algodón, isipó, madera y barro.
Patrimonio identitario y medio de vida
Desde la organización remarcaron el carácter transformador y la trascendencia de esta feria en el calendario nacional. Daniela Valdez, vicepresidenta del Instituto de Cultura del Chaco, destacó que la muestra trasciende el aspecto estético: “Es una de las ferias más importantes y tradicionales de todo el país. Cada pieza contiene un componente tradicional identitario de nuestras culturas originarias y de las materialidades de la zona”.
Por su parte, María Cristina Sotelo, titular del Museo Artesanal y de la comisión organizadora, subrayó el impacto social de la iniciativa: “Además de reavivar la cultura aborigen, el fundamento es difundirla, darla a conocer y permitir que el artesano tenga también un medio de vida”.
Las jornadas incluirán exposición, venta directa y espacios formativos. Por la tarde se dictarán talleres de transmisión de saberes, mientras que el viernes por la mañana iniciará el tradicional encuentro de talladores. Las noches estarán reservadas para los actos centrales y un festival folclórico.
Evaluación, memoria y relevo generacional
El proceso de evaluación de las obras estará a cargo de un jurado integrado, entre otros, por Jorge Bojanich, quien participa de la fiscalización desde 2009. Bojanich explicó que la labor contempla no solo el acabado final, sino la trayectoria y la técnica empleada: “Conocemos al artesano, su vida y su proceso. Analizamos la iniciación, finalización, calidad y el fin de la pieza”. Las obras distinguidas pasarán a formar parte del acervo permanente del Museo Artesanal.
La preservación de estas técnicas milenarias encuentra su cauce en las nuevas generaciones. En este sentido, la artesana Jessica Chara reafirmó el compromiso de la comunidad con la continuidad de su legado: “El saber que llevamos adelante nos lo transmitieron nuestros abuelos; seguimos transmitiendo nuestra identidad en cada obra y en cada trabajo que compartimos”. Con casi cinco décadas de historia, Quitilipi reafirma su lugar como guardiana del patrimonio vivo y la memoria ancestral del Gran Chaco.
