La empresa de transporte público ERSA interrumpió este jueves el servicio de las líneas 2 y 106 BC, dos recorridos clave que conectan los barrios de las zonas sur y oeste de la capital chaqueña con el microcentro de la ciudad.
La medida tomó por sorpresa a los usuarios en las primeras horas de la mañana, quienes esperaron en las paradas habituales ante la falta de una comunicación oficial previa por parte de la firma hacia los pasajeros. De acuerdo con lo manifestado por choferes de la empresa, la decisión les fue notificada formalmente durante la noche del miércoles a través de mensajes de texto en los que se indicaba la suspensión temporal de la Línea 2, esquema que pocas horas después se replicó con la Línea 106 BC.
Situación laboral del personal
La suspensión de ambos ramales incide de manera directa en el esquema de trabajo de varias decenas de operarios. Concretamente, el recorrido de la Línea 2 se cubría con cuatro unidades y un grupo de entre 10 y 12 conductores, en tanto que la Línea 106 BC ocupaba a unos 20 trabajadores.
Al sumar a otros empleados que registraban suspensiones en meses previos, la situación de expectativa por la continuidad de las fuentes laborales alcanza a cerca de 60 choferes vinculados a ERSA en el Gran Resistencia. Los trabajadores señalaron que aguardan definiciones precisas sobre el futuro de los itinerarios o la posibilidad de que otra prestataria asuma el servicio.
Antecedentes y estado del servicio metropolitano
Este panorama se encuadra en las dificultades operativas y de rentabilidad que argumenta el sector de transporte en la región. En marzo pasado, ERSA había manifestado su intención de retirarse del sistema de transporte local, continuidad que luego se garantizó mediante gestiones del Gobierno provincial. Posteriormente, en mayo, la firma aplicó la suspensión temporal de 30 choferes, medida que fue cuestionada en su momento por la Unión Tranviarios Automotor (UTA).
Actualmente, la empresa ERSA mantiene la cobertura y prestación regular en varios de los corredores troncales y más utilizados del sistema metropolitano, operando las líneas 101, 107, 9, 106, 204 y 205, las cuales facilitan la conectividad diaria entre Resistencia, Barranqueras, Fontana y Puerto Vilelas.
Hasta el momento, ni la empresa, ni la representación gremial de la UTA, ni los organismos públicos de transporte han emitido declaraciones oficiales detallando los motivos técnicos específicos de la interrupción en las líneas 2 y 106 BC, como tampoco el esquema de contingencia previsto para restablecer el servicio a los usuarios afectados.
