Diario Norte. A excepción de algunas zonas específicamente críticas, la tregua climática y los trabajos de bombeo realizados en conjunto entre los distintos organismos del Estado provincial y las comunas del área metropolitana del Gran Resistencia comenzó a dar buenos dividendos y las acciones comenzaron a enfocarse en la vuelta a casa de las cientos de familias evacuadas durante las horas más complicadas de la emergencia hídrica.
Después de la instalación de una bomba extra en la zona de María Cristina, el agua comenzó a escurrir a buen ritmo en Barranqueras.
El cambio en el enfoque de las tareas en los municipios vecinos a Resistencia coincide con lo resuelto por el Comité de Emergencia que ayer estuvo bajo las órdenes del vicegobernador, Daniel Capitanich, tras el viaje del jefe de Estado, Domingo Peppo, a Capital Federal para agilizar las gestiones ante Nación para la compra de equipamiento y la ejecución de las obras de desagüe.
ALIVIO
Consultada por NORTE, la intendenta de Barranqueras, Alicia Azula, aseguró que la situación se “descomprimió bastante”. “Tenemos todavía zonas afecatadas, pero seguimos trabajando intensamente en el drenaje y hoy, con la flota de bombas que tenemos funcionando a pleno, logramos que el agua baje considerablemente”. De los cinco centros de evacuados, que albergaron a 200 personas, sólo quedan tres activos.
Por estas horas, dos de estas bombas trabajan en el agua acumulada en la zona de María Cristina, siempre crítica por las particularidades de terreno; y una más en Asunción y Gaboto, lo que permitió mejorar la situación en trono a las lagunas de Villa Rossi y María Cristina.
Te Puede Interesar: Vecinos agreden a operarios de Secheep que intentan asistir a estaciones de bombeo.
Además, el panorama también mejoró el panorama el Villa Forestación, y al cierre de esta edición las autoridades comunales analizaban los avances en la zona de Río Arazá, Malvinas y las 500 Viviendas, donde el agua escurrió casi por completo.
“Ahora nos queda afrontar todo el trabajo de vuelta a casa, que implica repartir artículos de limpieza y desinfección para evitar riesgos”, indicó Azula.
REGRESO A CASA
En Puerto Vilelas, al situación es similar. El intendente de la localidad, Marcelo González explicó a NORTE que “logramos sacar todo el agua, con el sistema de bombeo, por lo que ahora estamos trabajando en la situación social con todo lo que implica la reubicación de las familias evacuadas de nuevo en sus casas”.
El jefe comunal explicó, no obstante, que los equipos de trabajo se encuentran con “la guardia arriba” ante las condiciones del tiempo que no será las mejores en las próximas jornadas. “Agua en las casas ya no tenemos y esa es una muy buena noticia, pero no hay que perder de vista la situación social y todo lo que implica el día después, que requiere mucho esfuerzo y trabajo constante”, expuso González.
En Vilelas, de 100 familias que fueron evacuadas o se autoevacuaron en el momento más crítico de la emergencia, quedan unas 80. Sin embargo, la gran mayoría está emprendiendo las tareas de limpieza y reacondicionamiento de sus viviendas para poder volver lo antes posible.
La situación más complicada que atañe al Municipio es lo que ocurre con la Colonia Tacuarí, donde el agua se llevó el puente del arroyo Carolina dejando virtualmente aislada a esa comunidad.
“Con mucho esfuerzo, logramos poner un pontón que permite el paso de motos, caballos y peatones con lo cual, las personas ya no están aisaldas”, destacó.