El piloto argentino de Alpine clasificó 14° en las calles del Principado tras quedar afuera en la Q2 por apenas 0.233 segundos. Reconoció serios problemas de balance en los sectores lentos y anticipó una carrera sumamente compleja por las dificultades para adelantar.
Franco Colapinto completó una jornada agridulce en la emblemática e implacable clasificación del Gran Premio de Mónaco de Fórmula 1. El piloto argentino largará este domingo desde la 14ª posición tras quedar eliminado en la Q2 con una marca de 1:13.995. A pesar de reflejar una leve mejoría con respecto a los entrenamientos libres, la brecha de apenas 0.233 segundos que lo privó de meterse entre los diez mejores dejó un sabor amargo en la escudería Alpine.
La exigencia de un trazado callejero como el de Montecarlo no perdona la falta de comunión con el monoplaza, algo que el propio Colapinto exteriorizó al bajarse del auto. “Muy cerca, una pena. Cuando está tan parejo y no te sentís tan bien con el auto creo que cuesta mucho tiempo”, analizó el joven piloto de 23 años, visiblemente frustrado por el comportamiento dinámico de su vehículo.
El oriundo de Pilar detalló los sectores específicos donde se profundizó su padecimiento a lo largo de todo el fin de semana: “En las curvas más rápidas del primer sector iba bien, pero en el segundo hay curvas muy lentas y me está costando un montón. El auto está muy desconectado, bloqueando mucho adelante. Es una desconexión muy rara y no le estamos encontrando la vuelta”.
El factor de la experiencia y la comparación interna La contracara en los boxes de Alpine estuvo del lado de Pierre Gasly. El experimentado piloto francés logró exprimir el potencial del monoplaza y se aseguró el noveno lugar de la grilla de partida. Al respecto, Colapinto no dudó en reconocer la importancia de conocer al detalle los secretos de las estrechas calles del Principado.
“Pierre estuvo un poco más cómodo al principio, la experiencia acá en Mónaco es un gran punto. Tener muchas carreras acá es importante para la confianza. Él, específicamente, estuvo más fuerte en las curvas lentas. En el sector dos, con las curvas a 40 o 50 km/h, hay que tener un buen feeling para hacer que la goma muerda un poco más; y yo no lo tuve”, argumentó con autocrítica.
La mirada puesta en el domingo y el futuro en Barcelona De cara a la carrera principal, las estadísticas juegan en contra para quienes largan desde el pelotón medio, dado que el circuito monegasco es técnicamente el más difícil del calendario para concretar sobrepasos. Sin embargo, el argentino rescató un punto positivo en medio de un fin de semana cuesta arriba.
“Con el feeling feo que tuve todo el fin de semana, haber quedado tan cerca de la Q3 es bueno. Pero obviamente es una pena porque el auto estaba para pasar si lo poníamos bien a punto. Trabajaremos para estar un poco mejor mañana y volver fuertes en Barcelona”, concluyó Colapinto, quien buscará apelar a una estrategia inteligente o a las impredecibles contingencias de Mónaco para intentar rescatar puntos.
