La cuenta regresiva ha comenzado. Faltan apenas unos días para que la capital chaqueña vuelva a transformarse en el epicentro del arte global con el inicio de una nueva edición de la Bienal Internacional de Escultura, programada para desarrollarse del 17 al 26 de julio. El emblemático encuentro promete congregar a destacados maestros del cincel nacionales e internacionales, atrayendo además a miles de turistas y visitantes de distintas partes del país y del mundo.
Impulsada bajo una fuerte articulación entre el Gobierno del Chaco y la Fundación Urunday, la fisonomía de los predios destinados al certamen ya empieza a modificarse. Las estructuras técnicas y los espacios logísticos comienzan a tomar forma para albergar extensas jornadas donde la creatividad, la técnica en vivo y el intercambio multicultural serán los verdaderos protagonistas.
Identidad consolidada y proyección global Resistencia, reconocida a escala internacional por albergar un museo a cielo abierto único debido a su denso patrimonio escultórico urbano, se alista para revalidar el prestigioso título del “Mundial de las Esculturas”. Este fenómeno no solo representa una competencia artística de elite, sino también una instancia que refuerza el arraigo y la identidad de los resistencianos con sus espacios públicos.
Para garantizar el éxito y la fluidez de un evento que moviliza multitudes, la planificación incluye un fuerte despliegue de logística integral coordinado entre diversas carteras del Estado, abarcando desde la infraestructura de los stands comerciales y gastronómicos hasta la previsión de esquemas preventivos de seguridad vial y asistencia en los predios principales.
Desde el comité organizador expresaron su profundo agradecimiento por el histórico y constante acompañamiento de la comunidad, así como también el de las instituciones intermedias y el sector privado que hacen sostenible este encuentro con los años. En este marco de expectativa, extendieron una cálida invitación a vecinos del área metropolitana y a turistas de la región para sumarse de forma activa a lo que promete ser, una vez más, una celebración cultural verdaderamente inolvidable.
