El diluvio del 8 de enero dejó a todo el Gran Resistencia bajo agua. La intensa lluvia superó la capacidad del sistema de desagüe, los canales obstruidos y las bombas fuera de servicio fueron un combo letal.
Barranqueras fue el punto más sensible del sistema colapsado. La estación de bombeo 8, de la laguna María Cristina estaba paralizada, la única bomba fue encendida al día siguiente y las otras dos habían desaparecido.
El gobernador Domingo Peppo interrumpió sus vacaciones, regresó el 10 de enero y al recorrer la zona prometió la compra directa y urgente, en el marco de la emergencia hídrica, de tres bombas nuevas para María Cristina.
“Son equipos especiales que vienen de Alemania, y en el país sólo se fabrican en Mendoza”, había dicho para describir la complejidad de la operación, y aprovechó para cuantificar que cada uno podía costar 6 millones de pesos.
Pero tras consultar en el buscador Google, HDP Noticias publicó información sobre el astillero Falmetal, que en su planta de Goya fabrica equipos incluso mayores a los necesarios para Barranqueras.
“Había sido que acá en Goya hay gente que las fabrica”, reconoció Peppo y unos días después visitó la planta con la intendente de Barranqueras: Alicia Azula, y técnicos de la Administración Provincial del Agua.
Falmetal propuso reemplazar las tres bombas de María Cristina por dos equipos de mayor capacidad y un adaptador que permita utilizar los ductos que actualmente trasladan el agua al otro lado de la defensa.
Además, la Municipalidad de Barranqueras se interesó en otros dos equipos para la estación de bombeo municipal de Villa Forestación, para las que gestionaría financiamiento nacional.
Pero tras la visita del secretario de Planificación y Coordinación de Obra Pública de la Nación: Fernando Álvarez De Celis, la Provincia cambió de idea y prefirió costear las de Forestación, por unos cuatro millones de peos, y que la Nación aportar los 17 millones que costarían las bombas de María Cristina.
“Pedí a la APA que me manden ya mismo las órdenes de compra porque yo mismo las quiero firmar”, había dicho el Gobernador, pero el cambio de “ingeniería” financiera dilató las gestiones y la compra aún no se concretó.
No obstante, Falmetal inició la fabricación de estas bombas y otras para Presidencia Roque Sáenz Peña y Santa Sylvina, un proceso que podría demandar quince días pero que se prolonga por la falta de definiciones. Hoy los técnicos estiman que los trabajos tienen un avance del 70 por ciento.
