La institución chaqueña reemplazó la clásica silla de ruedas por un diseño dinámico e inclusivo
. Además, presentó la puesta en valor de «La Isla de Fran», la sala de espera pensada para la contención de los niños y sus familias.
El Instituto Provincial para la Inclusión de las Personas con Discapacidad del Chaco (IPRODICH) emplazó en la fachada de su sede central el nuevo Símbolo Universal de Accesibilidad y presentó la remodelación de “La Isla de Fran”, el espacio lúdico destinado a hacer más amena la espera de las familias.
La presentación se dio en el marco de las actividades por el Mes de los Niños. El nuevo emblema institucional sustituye la tradicional figura de la silla de ruedas por una representación humana con brazos y piernas abiertos. Este diseño busca reflejar valores de autonomía, dinamismo, participación e inclusión plena.
La obra fue intervenida de manera colectiva durante la Bienal Internacional de Esculturas por niños, asistentes y el artista Luciano Acosta.
Una mirada integral sobre la accesibilidad
Durante la jornada de presentación, las autoridades del organismo fundamentaron los ejes centrales de la iniciativa:
- Símbolo permanente: La presidente del IPRODICH, Ana María Mitoire, confirmó que el nuevo diseño quedará de forma definitiva en la fachada del edificio. «Ya no es más la típica silla de ruedas, sino una persona con manos y piernas abiertas que da la idea de una inclusión plena», remarcó.
- Perspectiva ampliada: La vicepresidente, Mónica Morales, enfatizó la necesidad de superar los viejos paradigmas de la infraestructura. «La accesibilidad no es solo una rampa y una silla de ruedas, sino que va mucho más allá. Queremos que la sociedad en general entienda lo que significa», sostuvo.
Un entorno pensado para el acompañamiento familiar
En el mismo acto se anunció la renovación de “La Isla de Fran”, un sector recreativo y de contención inaugurado en 2024 que también cuenta con la impronta visual de Luciano Acosta.
El área fue concebida para ofrecer relajación y esparcimiento a los niños y adultos que acuden a la institución a atravesar evaluaciones médicas o juntas interdisciplinarias. Según explicó Mitoire, el objetivo central es que los más chicos puedan estar cómodos y tranquilos en la previa de los controles.
Por su parte, el artista Luciano Acosta celebró la integración entre arte e infraestructura pública: «Acompañar desde el arte con estas acciones me llena como artista. Con el arte se pueden cambiar los espacios: da vida, aporta juegos para conectar con los chicos», expresó, destacando la función del arte como puente para comunicar y generar sentimientos.
