En un paso clave para reordenar el complejo escenario de la pesca comercial en el litoral chaqueño, autoridades del Ministerio de Producción y Desarrollo Económico Sostenible mantuvieron una mesa de trabajo con referentes del barrio San Pedro Pescador y de la Asociación de Pescadores del Chaco. El encuentro tuvo como ejes centrales aceitar los canales de diálogo institucional, optimizar la fiscalización en el río y garantizar un horizonte de desarrollo sustentable para las familias que dependen directamente del recurso fluvial.
La reunión estuvo encabezada por el ministro de la cartera productiva, Oscar Dudik, quien asistió acompañado por el subsecretario de Coordinación, Orlando Morán. La cita sirvió, además, como marco para la presentación formal de Edgardo De La Cruz como nuevo coordinador de la Brigada Operativa Ambiental (BOA), el organismo técnico encargado del control y preservación de la fauna hídrica que a partir de ahora oficiará como nexo directo con los trabajadores.
El desafío de coordinar controles y agilizar respuestas
El debate no esquivó la realidad del sector en las costas chaqueñas. Durante la jornada se trazó una radiografía del estado actual de la actividad y se coincidió en la necesidad imperiosa de dinamizar la comunicación entre las bases y las dependencias estatales, un reclamo histórico a la hora de resolver imprevistos o contingencias logísticas sobre el cauce del río.
Desde la Asociación de Pescadores del Chaco, Jesús Osvaldo Rojas se mostró optimista tras el encuentro y destacó la apertura oficial: “Estamos agradecidos con el ministro y con el nuevo coordinador que realizará los controles. Se trabajará de manera ordenada y creemos que esta reunión fue muy fructífera porque nos llevamos respuestas para nuestro sector”, manifestó.
El valor de sostener la economía familiar y el recurso natural
Por su parte, el equipo técnico del Ministerio ratificó su compromiso de mantener esta mesa de concertación de forma permanente. Desde el área gubernamental recalcaron que la pesca comercial no sólo representa un engranaje identitario del Chaco, sino el sustento alimentario y económico diario de cientos de familias en la región ribereña.
La cumbre concluyó con el compromiso de ambas partes de fijar nuevos encuentros técnicos destinados a pulir los mecanismos de inspección, desalentar las prácticas predatorias y consolidar un esquema operativo que proteja la biodiversidad del río sin asfixiar la fuente laboral de los pescadores artesanales y comerciales de la provincia.
