El mítico y peligroso circuito callejero de Montecarlo le dio una áspera bienvenida a Franco Colapinto en el inicio de la actividad oficial del Gran Premio de Mónaco de Fórmula 1. En una jornada marcada por los roces, las banderas y los problemas mecánicos para varios pilotos de la parrilla, el argentino de Alpine no logró encontrarle la vuelta al auto y cerró el viernes en el decimoquinto puesto en ambas tandas de entrenamientos.
El día estuvo lejos de ser sencillo. Las dos sesiones de prácticas se convirtieron en un dolor de cabeza colectivo debido a lo estrecho del trazado. Mientras Ferrari y Mercedes se repartían los mejores tiempos con Charles Leclerc y Lewis Hamilton a la cabeza, en el pelotón de abajo se sobrevivía como se podía. Isack Hadjar destrozó su auto temprano, Lando Norris sufrió fallas mecánicas y el «Checo» Pérez terminó con fuego en sus neumáticos delanteros.
Colapinto tampoco zafó del rigor de Mónaco: durante la segunda tanda, tuvo un toque menor contra los muros protectores. Aunque el roce no dañó de gravedad el monoplaza y le permitió seguir sumando vueltas, sirvió como una clara advertencia de lo fino que se camina sobre la cornisa en este circuito.
Lejos de los tiempos y con disconformidad
En lo estrictamente deportivo, el piloto argentino quedó 15° en los dos turnos, siempre a la sombra de su compañero de equipo, Pierre Gasly. En la primera práctica cronometró 1:16.189 (a 0.361 del francés), y en la segunda mejoró su marca a 1:14.758, quedando a 0.261 de Gasly, quien arañó el top 10.
Al bajarse del auto, Franco fue completamente autocrítico y no ocultó su fastidio por el rendimiento del coche: «En general, el auto no se siente bien y no está consistente todas las vueltas y curvas. Mucho por trabajar. No fue un gran día», sentenció sin vueltas.
La revancha para el argentino llegará este sábado. A las 7:30 (hora de Argentina) se pondrá en marcha la última práctica libre, pero el plato fuerte e indispensable en Mónaco será la clasificación a las 11:00 de la mañana. En este circuito, largar adelante lo es todo, ya que los sobrepasos en carrera son casi imposibles. La gran final, a 78 vueltas, será el domingo desde las 10:00.
