La medida de fuerza que iniciaron ayer trabajadores del transporte públicos de pasajeros continuará por tiempo indefinido luego de que concesionarios confirmaran que no cuentan con los recursos para saldar deudas salariales, producto de que del Gobierno continúa sin remitir los fondos necesarios para atender esta cuestión.
La historia se inicia con lo que ocurre cada comienzos de mes. Se reúnen los actores del sistema (Gobierno, concesionarios y trabajadores) y negocian para evitar la interrupción de un servicio, que empresarios señalan que está en una crisis sin precedentes porque la decisión de no modificar tarifas del Estado provincial y el retiro de subsidios de la Nación hacen cada más difícil sostenerse y dar respuesta a uno de los principales ítems en la estructura de costos como es el salario.
En el medio de la disputa siempre quedan los usuarios, rehenes de un conflicto ajeno pero los principales perjudicados. Ayer, a la clásica postal de paradas vacías el otro efecto podía verse en los establecimientos educativos, donde debieron suspenderse actividades porque docentes no contaron con el tradicional medio para trasladarse.
En concreto, el paro es por la falta de pago de poco más de $ 10 mil que surgen de lo que se adeuda a los choferes de una parte del incremento de haberes que no se liquidó con el sueldo de junio e idéntica situación se dio para agosto, que el Gobierno mediante la Subsecretaría de Transporte se comprometió a gestionar para que se abonen el último jueves. Diario Norte
